Como ya veníamos intuyendo la nueva temporada de Supernatural pondrá a los hermanos Winchester en una posición difícil, no como en las temporadas pasadas, sino que los ubicará en esquinas opuestas. Sammy está transitando un camino de oscuridad que no sabemos a donde lo llevará, lo que si parece que sabremos es que no terminará nada bien.
Dean es enviado al pasado por Castiello, se supone que allí algo debe impedir pero luego nos enteramos de la boca del mismísimo ángel que “el destino no puede cambiarse”. La idea principal de este viaje al pasado era mostrarle a Dean la verdadera causa del destino inevitable de Sam.
Cuenta la historia que allá por Abril de 1973, Mary Campbell y John Winchester estaban enamorados, John a punto de proponerle matrimonio y Mary lidiando con su padre que se oponía a su unión con John. En ese momento es cuando Dean entra en contacto con su pasado. La primera cosa asombrosa que descubre es que la que realmente era cazadora era Mary, no John como ellos creían. Mary y sus padres (llamados Dean y Sam) se dedicaban a cazar demonios, John desconocía absolutamente esta actividad. Mary quería huir y alejarse de todo esto, bajo ningún concepto aceptaría criar a sus hijos como la criaron a ella.
Dean descubre que en 1973 por primera vez sus padres hacen contacto con el demonio de “ojos amarillos” que mata a su madre. Creyendo que su misión en el pasado es matar a este demonio para impedir todo el sufrimiento de su padre y de ellos dos luego, se dispone a perseguirlo. En el camino descubre que su madre es quien pacta con el demonio, a cambio de revivir a John Winchester que ha muerto en el enfrentamiento pacta entregarle dentro de 10 años algo que el demonio le pedirá.
El destino de Sam está marcado, entregado por su madre sin realmente saber que la vida de su hijo estaría en juego. De regreso al presente Castiello le advierte a Dean que Sam está incursionando por un camino muy peligroso que realmente no saben como terminará, le dice que el debe detenerlo o que sino ellos lo detendrán. Se viene un momento muy difícil para los hermanos Winchester.
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