Eso es lo que quiere Sarah Jessica Parker y así lo ha soltado por su boquita, sin anestesia.
¿Sus palabras son órdenes para los productores?. Pues si tenemos en cuenta que la versión cinematográfica de ‘Sexo en Nueva York’ fue el pasado año un pelotazo económico para la New Line Cinema, recaudando más de 415 millones de dólares en todo el Globo Terráqueo donde se va al cine, y que la Parker es una de las piezas claves para que funcione igual de bien esa secuela que se planea (ojo, que también se habló de una precuela), la respuesta es claramente SÍ.
Nuestra ‘Carrie’ está convencidísima que Britney Spears sería perfecta para hacer de su jovencita prima pequeña o de su sobrina, la cual se traslada a NY siendo aleccionada por ella y por el resto del grupete de amigas, Charlotte, Miranda y Samantha, de cómo funciona todo en la Gran Manzana, despertarle la pasión por la moda, especialmente en saber amar los zapatos de Manolo Blahnik, y el sexo apasionado.
Como véis la Jessi tiene muy claro el papel que haría la Spears. Lo que no sé es si se acuerda que la ‘resucitada’ cantante tiene un currículum catastrófico en el cine, con sólo dos películas, empezando por el truñaco llamado ‘Longshot’, en el que sólo hacía de figurante, y terminando con la patata ‘Crossroads’, como su primer y último papel protagonista en la gran pantalla. Su reciente intervención en la serie de TV ‘Cómo conocí a tu madre’ no la ha redimido de la unánime opinión de que es mejor que se dedique a la canción que es lo suyo.
Así que, si al final se cumplen los deseos de Sarita, que va a ser que sí, quedaría descartada Miley Cyrus, la omnipresente Hannah Montana, a la que ya le había asignado ese papelito de discípula de las chicas. No dudo que la secuela será otro nuevo éxito cuando se estrene en el 2010, con la segura repetición de todo el reparto original y con el mismo director Michael Patrick King.
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