Vamos que de a poco, se desilucionan mas.
Lo que está ocurriendo con ‘Dragonball’ (James Wong sale de su casa todos los días mirando a ambos lados de la calle y santiguándose) es, por fin, un ejemplo de que no todo vale en esta moda de las adaptaciones de Hollywood. Hasta el momento se han ‘tocado’ innumerables joyitas literarias, de cómics, del mundo de la animación, del propio cine, para hacer adaptaciones o remakes mediocres para la gran pantalla, donde los cambios en la trama, en el aspecto o personalidad de los personajes, la creación de otros, el traslado de la historia a otros lugares distintos a los originales, etc., se han justificado con el tipico y manoseado motivo de que se necesitaba que fueran más cinematográficos.
Pero es que el atrevimiento que ha tenido la Fox con su ‘modificación a capricho’ del mundo creado por el maestro Akira Toriyama ha sido de juzgado de guardia. No hay más que ver la cantidad de comentarios fanáticos que se dejan en la red cada vez que sale un nuevo material sangrante de esta producción; y del beneplácito de sus seguidores depende su éxito, aunque me temo que esta continúa polémica le viene muy bien a la carrera de la película en los cines, porque con conseguir la presencia en las salas de todos los fans cabreados, nada más que por ver el sacrilegio cometido, ya tiene un taquillón asegurado.
Todavía no hay rastro fotográfico de Piccoro, y no quiero ni imaginarme el revuelo que formará su aparición (puede que con el estreno del trailer).
¿Goku con jersey de rombos y vaqueros?. ¿El maestro Roshi sin su caparazón, ni su barba blanca, ni su calva, ni sus gajas, ni …?. Si es que, si es que no puede ser.
Fuente.